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“EMPIEZA LA CUENTA REGRESIVA”
OPINIÓN DE: MARIA RESENDIZ
PACHUCA, HGO., 15 DE MAYO DE 2026
En política no existen las coincidencias. Mucho menos cuando desde el poder comienzan a modificarse las reglas del juego electoral mientras todavía falta camino por recorrer en el gobierno en turno. Lo ocurrido en Hidalgo no puede leerse de otra manera.
Con la aprobación en el Congreso local de la reforma que abre la puerta para que en 2028 la candidatura a la gubernatura sea exclusiva para una mujer, bajo el argumento de la paridad de género, Morena y sus aliados no solamente impulsaron una modificación legal. En realidad, mandaron un mensaje político contundente: la sucesión ya comenzó… y comenzó mucho antes de que los ciudadanos sientan que el actual gobierno haya cumplido con las expectativas, y en poco tiempo se vendrán la cuantificación de los daños que serán que hagan un recuento de los años del gobierno en desartiertos y aciertos que serán tomados en cuenta hasta con por mismos suspirantes dicen las malas lenguas que ya ay una lista y que serán tomados en las campañas del o la elegida.
La narrativa oficial habla de justicia histórica, de abrir espacios, de saldar una deuda con las mujeres en una entidad que nunca ha tenido gobernadora. Y en el papel, el argumento puede sonar legítimo. Nadie puede estar en contra de la participación política de las mujeres ni de los avances en materia de representación.
Pero la política real no se juega únicamente en los discursos ni en los recintos legislativos.La política real se juega en la calle.Y en la calle, el ánimo social en Hidalgo comienza a cambiar y charlas de café ya se analiza por quien se votara.
Lo que hace apenas unos años era entusiasmo, esperanza y confianza en la llamada transformación, hoy empieza a convertirse en cuestionamientos, decepción y, en muchos sectores, en abierto enojo.
Porque una cosa fueron las promesas de campaña… y otra muy distinta ha sido la realidad de gobierno.Miles de hidalguenses votaron por Morena convencidos de que llegaría una nueva forma de gobernar, y todos los ciudadanos dicen que fue el efecto Amlo, y que seria una administración cercana a la gente, sensible a los problemas cotidianos, comprometida con combatir los viejos vicios de la política y capaz de traducir el discurso de cambio en resultados concretos.
Sin embargo, para una parte importante de la ciudadanía, esos cambios simplemente no han llegado.En municipios, colonias, comunidades y sectores productivos empieza a escucharse la misma frase una y otra vez: “No era esto lo que nos prometieron”.
Y el malestar tiene razones muy concretas.Una de ellas, quizá de las que más impacto social ha tenido en los últimos meses, es el incremento al transporte público. Una decisión que golpea directamente el bolsillo de miles de familias, de trabajadores, de estudiantes, de madres de familia, de personas que todos los días dependen del transporte para llegar a sus destinos, el cualñ fue un golpe para las familias ya que el transporte de combis esta para llorar y el cobro de taxis es excesivo.
Cuando el ingreso alcanza cada vez menos, cualquier aumento se siente… pero cuando ese aumento viene de un gobierno que prometió estar del lado del pueblo, el costo político puede ser mucho mayor.
Ahí está uno de los principales riesgos para Morena.Porque no solamente hay molestia afuera.También empieza a crecer la inconformidad adentro.Las bases del movimiento, quienes tocaron puertas, defendieron el proyecto, caminaron colonias, organizaron estructuras y sostuvieron políticamente el crecimiento de Morena en Hidalgo, hoy comienzan a expresar desencanto.
Muchos militantes sienten que fueron desplazados.Otros consideran que las decisiones importantes ya no pasan por la militancia, sino por grupos reducidos, acuerdos de cúpula y operadores políticos que llegaron con el poder.
Algunos reclaman falta de apertura.Otros denuncian exclusión.Y otros, simplemente, ya no ocultan su decepción.Eso convierte esta reforma en algo mucho más profundo que una simple modificación electoral.
Porque si bien públicamente puede presentarse como un avance en materia de paridad, políticamente también puede interpretarse como una jugada adelantada para cerrar espacios, definir perfiles y comenzar a acomodar nombres rumbo a la sucesión.
Y ahí está el verdadero riesgo.Cuando un gobierno empieza a concentrarse en quién vendrá después… antes de consolidar resultados en el presente… normalmente manda un mensaje peligroso a la ciudadanía: que la prioridad ya no está en gobernar, sino en conservar el poder.
La historia política de México está llena de ejemplos donde las sucesiones adelantadas terminan debilitando a los gobiernos en turno.
Dividen equipos.Provocan fracturas y estas se pagan el dia de las votaciones, algunos funcionarios no ayudaron al gobernador, al contrario hicieron que sem viera muy distantante a los graves problemas de la ciudadanía, tal es el caso del señor de los likes, otro funcionario que siempre se sinetioinfluers, las declaracionarios improcedentes y sobre desatinadas, que no ayudaron al gobernador, el problema de los inmuebles culturales, la inseguridad galopante en gran parte del estado, e tema de los sindicatos, ojala que estos meses escuchen al pueblo ya que se vito que el pueblo decide las elecciones.Generan grupos.Activan ambiciones.Y, sobre todo, distraen de los problemas reales.
Morena todavía tiene estructura, presencia territorial y fuerza política.Pero también empieza a cargar con algo que ningún partido en el poder puede ignorar: el desgaste.Y cuando el desgaste social comienza a combinarse con inconformidad interna, promesas incumplidas, decisiones impopulares y movimientos adelantados de sucesión… el escenario puede cambiar más rápido de lo que muchos imaginan.

