En un ambiente lleno de alegría, amistad y entrañables recuerdos, los compañeros jubilados de la Escuela Preparatoria No. 3 de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) se reunieron recientemente para celebrar el cumpleaños de su apreciado amigo Samuel López Hernández, en una convivencia que destacó por el cariño y la fraternidad que une a este distinguido grupo.
El encuentro tuvo lugar en el conocido restaurante “En un Rincón del Alma”, espacio que fue el escenario perfecto para disfrutar de una deliciosa comida, compartir anécdotas y fortalecer los lazos de amistad que han perdurado a través de los años, incluso después de concluir su trayectoria laboral en las aulas.
Desde el inicio de la reunión prevaleció un ambiente de cordialidad y buen humor. Entre conversaciones, sonrisas y recuerdos de su etapa como docentes y colaboradores de la Preparatoria No. 3, los asistentes hicieron de la celebración un momento inolvidable para el homenajeado.
Acompañando a Samuel López Hernández en esta fecha tan especial estuvieron María Eva Flores Chavarría, Verónica Patricia Uribe Rosales, Barbar Salinas Gudiño, María Guadalupe Trejo Ruiz, María del Pilar Moreno Vergara, Edith Ordoñez García, Emeterio de la Cruz, María Teresa Cruz Ortiz, María Irma García Ordaz y Norma Iliana Gálvez Rodríguez, quienes le expresaron sus mejores deseos de salud, felicidad y muchos años más de vida.
Uno de los momentos más emotivos de la convivencia llegó cuando los presentes entonaron con entusiasmo «Las Mañanitas», acompañadas de aplausos, abrazos y numerosas muestras de afecto para el festejado, quien agradeció las felicitaciones y el detalle de compartir con él una celebración tan significativa.
La excelente gastronomía del lugar, el agradable clima y la música que amenizó la reunión contribuyeron a crear un ambiente cálido y festivo que permitió a todos disfrutar de una tarde llena de convivencia y compañerismo.
Sin duda, este encuentro reafirmó que la amistad construida a lo largo de los años permanece intacta y que cada ocasión para reunirse se convierte en una valiosa oportunidad para celebrar la vida, fortalecer los afectos y conservar vivas las memorias de una generación de docentes que dejó una huella importante en la comunidad universitaria.
