Fue durante la comparencia del director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, ante los diputados federales, que se diera una confrontación, pues el diputado panista, Paulo Gonzalo Martínez López, cuestiono a Octavio Romero, cuando de manera burlona e irrespetuosa le preguntase cuanto había sido el dinero que habría dejado de transferir PEMEX al Fondo Mexicano llamándolo “director trampitas”, a lo que de manera tajante y molesta Romero le exigió respeto, pues aseguro que no eran amigos para llevarse de esa manera, poniendo de ejemplo que entonces el podría llamarle “diputado tontín”.

