¡Qué sorpresa! Alejandro Moreno, líder del PRI, ha decidido subir el volumen y soltar insultos dignos de telenovela barata contra Gerardo Fernández Noroña, presidente del Senado y “objetivo favorito” de sus dardos. Todo esto, porque Noroña se tomó a broma las denuncias que Moreno presentó ante la FGR y otras instancias — sí, esas denuncias donde acusa a altos funcionarios de Morena de
tener más amigos en el crimen organizado que en la política limpia.
En una conferencia llena de drama, Fernández Noroña se rió — literal — de la cruzada de Moreno contra Adán Augusto López Hernández, el flamante “senador” según el PRI, quien, por si fuera poco, nombró a un jefe policiaco con supuestos nexos criminales cuando fue gobernador. Y claro, ¿cómo no reírse?
La política mexicana nunca había tenido tanto espectáculo.
Pero Alito Moreno no se quedó callado. Con la sutileza de un elefante en cristalería, le respondió en redes sociales: “¡No seas pendejo, Noroña!” Porque, según él, nadie espera que Adán Augusto renuncie, pero ¡qué falta de respeto burlarse de una lucha tan seria! O al menos eso dice.
El presidente del PRI se puso en plan ético y moral, porque para él esto no es cuestión de leyes sino de “principios, decencia y vergüenza”, palabras que suenan un poco extrañas viniendo de quien llama “podrido hasta el fondo” al gobierno de Morena. No escatimó calificativos: “sin vergüenza, sin capacidad y sin madre”, les soltó, prometiendo desenmascararlos “uno por uno”.
En resumen, tenemos a un país donde, según Moreno, el crimen organizado está hasta en la sopa gubernamental y donde reírse de las denuncias es lo mismo que encubrir. ¿Y ustedes qué piensan? Porque en esta telenovela política, el drama no falta… ni los insultos.

