La Fiscalía General de la República (FGR) informó que el asesinato de Ernesto Cuitláhuac Vázquez Reyna, delegado en Tamaulipas, podría ser una represalia del crimen organizado tras un fuerte golpe contra el robo de hidrocarburos.
De acuerdo con la FGR, la principal línea de investigación apunta a que su homicidio fue una respuesta violenta al decomiso de casi 2 millones de litros de huachicol ocurrido días antes en Reynosa. La institución considera esta hipótesis como una “sólida probabilidad”, aunque no descarta otras causas.
El decomiso se realizó el pasado 26 de julio en la colonia La Escondida de Reynosa. Agentes de la Fiscalía Especializada de Control Regional aseguraron 1 millón 802 mil litros de hidrocarburo, además de 9 tractocamiones, 12 motobombas, 39 tanques de almacenamiento móviles, 3 vehículos, 2 generadores de energía y una barredora industrial.
El ataque contra Vázquez Reyna ocurrió el lunes 4 de agosto, alrededor de las 18:30 horas, en el Boulevard Miguel Hidalgo de Reynosa. Según los primeros reportes, el funcionario viajaba en una camioneta cuando fue interceptado por un comando armado.
Los agresores, de acuerdo con las investigaciones, arrojaron una granada al vehículo del delegado.
Tras la explosión, Vázquez salió herido, pero en ese momento fue ejecutado a plena luz del día en la vía pública.
Tras el asesinato, autoridades federales y estatales montaron un operativo de búsqueda por tierra y aire, con bloqueos en distintos puntos de la ciudad.
La acción concluyó con el aseguramiento de una camioneta en la colonia Lomas del Real de Jarachina, posiblemente utilizada en el crimen.
La FGR indicó que seguirá informando sobre los avances de este caso, considerado como un atentado directo del crimen organizado contra las instituciones.

