Correos de México anunció la suspensión temporal de envíos postales hacia Estados Unidos, luego de que la administración del presidente Donald Trump impusiera nuevos aranceles que encarecen significativamente el costo de transporte y operación entre ambos países.
La medida, dada a conocer este lunes, responde a la necesidad de ajustar los convenios bilaterales que regulan los servicios postales internacionales. De acuerdo con el organismo mexicano, los nuevos aranceles fijados por el gobierno estadounidense incrementan los gastos de logística y distribución, lo que hace inviable mantener el servicio en sus condiciones actuales.
En un comunicado, Correos de México explicó que la suspensión aplicará a cartas, paquetes y servicios de mensajería convencional, aunque no afectará directamente a empresas privadas de paquetería que cuentan con sus propios acuerdos comerciales. La decisión permanecerá vigente hasta que se logre establecer un mecanismo que permita reanudar los envíos con costos razonables para los usuarios.
La noticia ha generado preocupación entre ciudadanos y pequeños empresarios que dependen del servicio postal para enviar documentos, mercancías y pedidos a clientes en Estados Unidos. En redes sociales, múltiples usuarios expresaron inconformidad y pidieron al gobierno mexicano encontrar una solución rápida para evitar afectaciones mayores.
Expertos en comercio internacional señalaron que esta suspensión refleja la tensión que persiste en la relación bilateral en torno a tarifas y regulaciones comerciales. Recordaron que, aunque México y Estados Unidos mantienen acuerdos dentro del T-MEC, el tema postal no está plenamente regulado bajo ese marco, lo que deja espacio para decisiones unilaterales.
Por su parte, la Secretaría de Economía informó que ya se analizan alternativas para negociar con el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) y con la Unión Postal Universal, con el fin de restablecer el servicio lo más pronto posible.
Mientras tanto, usuarios deberán recurrir a servicios privados de mensajería, cuyos costos suelen ser considerablemente más altos, lo que impactará principalmente a microempresarios, artesanos y familias con vínculos en la Unión Americana.

