Parece que el PRI Hidalgo decidió que pagar el impuesto predial no era una prioridad en los últimos tres años, acumulando una deuda de 802 mil 450 pesos, la más jugosa entre los partidos en la entidad. Así que el Ayuntamiento de Pachuca, con toda la paciencia del mundo, ha decidido iniciar un embargo precautorio para recordarle al partido que las cuentas sí se pagan.
Edmundo Cortés Gómez, director de Ingresos, aclaró que por ahora solo la sede estatal sobre el bulevar Colosio y un terreno en el mismo fraccionamiento están en la mira — aunque, spoiler, hay más propiedades con “detalle” en sus pagos.
El 13 de junio, funcionarios municipales visitaron la oficina del PRI para dejar clara la situación y, de paso, dejaron en prenda ese terreno como garantía. Mientras tanto, el partido podrá “interponer los medios de defensa que considere”, seguramente para pedir un poco más de tiempo o quizás para recordar dónde quedó el talonario de pagos.
Esta acción forma parte de la “igualdad ante la ley” que tanto se predica: si eres particular, organización o partido político, el predial se paga y punto. Y si no, pues te embargan. Así, Pachuca busca ser ejemplo en recaudación y, de paso, asegurarse que los servicios públicos no se queden sin presupuesto por culpa del “olvido” de alguien.
Al final, no importa la historia ni la fama, ni siquiera ser un partido político con décadas de historia: el predial no perdona.

