En la comunidad de El Pozo, municipio de San Juan Chamula, Chiapas, cuatromujeres tzotziles fueron encarceladas de manera arbitraria tras negarse a ceder terrenos de su propiedad, donde se ubica un manantial considerado de importancia para la zona. El hecho ha generado indignación entre organizaciones sociales y defensores de derechos humanos, quienes denuncian abusos de autoridad y violencia de género.
De acuerdo con testimonios de habitantes, las mujeres fueron presionadas por autoridades comunitarias para donar las tierras en favor de un grupo local que busca controlar el acceso al agua. Ante la negativa, fueron detenidas y recluidas en una cárcel comunitaria sin que mediara orden judicial ni procedimiento legal alguno.
Las afectadas permanecieron privadas de su libertad durante varias horas, hasta que familiares y vecinos intervinieron para exigir su liberación.
Finalmente fueron puestas en libertad, aunque bajo la advertencia de que deberán reconsiderar su postura sobre los terrenos.
La Red por la Defensa de los Pueblos Indígenas calificó lo ocurrido como un acto de violencia estructural contra las mujeres indígenas, quienes en muchos casos enfrentan presiones y amenazas al intentar ejercer su derecho a la tierra.
Asimismo, señaló que el acceso al agua se ha convertido en un motivo de conflicto en diversas comunidades, debido a intereses políticos y económicos.
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas informó que dará acompañamiento legal a las mujeres y solicitará la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para garantizar que no se repitan acciones similares. También pidió a las autoridades estatales reconocer la gravedad de lo sucedido y garantizar la protección de los derechos de los pueblos originarios.
Este caso pone en evidencia la complejidad de los conflictos territoriales en Chiapas, donde los recursos naturales —particularmente el agua— representan un factor de disputa. Especialistas advierten que, mientras no existan mecanismos efectivos de mediación y respeto a los derechos de las comunidades, las tensiones seguirán derivando en episodios de violencia y vulneración de los derechos humanos.

