La noche del martes, cuatro de las voces más queridas de la música en español —Lucero, Yuri, Emmanuel y Mijares— unieron su talento en un espectáculo que hizo vibrar al Auditorio Nacional, ante un público multigeneracional que coreó, bailó y se emocionó con cada interpretación.
El concierto formó parte de la gira “Entre Amigos”, un proyecto que, aunque parecía impensable hace algunos años, finalmente se materializó con un derroche de talento, nostalgia y complicidad entre los artistas. La idea comenzó a gestarse cuando Lucero compartió escenario con Mijares —su exesposo— durante una presentación en el Auditorio Nacional, encendiendo la ilusión de verlos juntos en un formato más grande. La incorporación de Yuri y Emmanuel, compañeros de época y de éxitos, terminó de dar forma a una alineación que parecía salida de un sueño ochentero.
Un arranque explosivo Poco antes de las 21:00 horas, las luces del recinto se apagaron y un popurrí con fragmentos de los cuatro intérpretes dio la bienvenida a los asistentes.
Vestidos con atuendos brillantes en tonos plateados y negros, Lucero, Yuri, Emmanuel y Mijares aparecieron sonrientes, listos para consentir a un público que los recibió de pie.
El concierto abrió con un medley integrado por El apagón, Bella señora, Ya no y Bella, interpretadas en conjunto, lo que desató la primera ovación de la noche.
Desde ese momento quedó claro que la velada estaría marcada por los duetos, cuartetos y momentos íntimos en solitario.
La complicidad de los duetos
El público disfrutó de combinaciones entrañables: Lucero y Yuri compartieron escenario en Llorar y Ya no vives en mí; Lucero y Mijares interpretaron Tácticas de guerra y Si me tenías; mientras que Emmanuel y Yuri emocionaron con Yo te pido amor. No faltaron los clásicos Es mi mujer de Mijares con Emmanuel, y Tú y yo en voz de Lucero y Emmanuel.
Los duetos se convirtieron en una de las partes más emotivas del espectáculo, ya que no solo mostraban la química vocal entre los intérpretes, sino también la complicidad y camaradería que los une tras décadas de trayectoria.
El poder del cuarteto
Cuando los cuatro artistas se reunieron en el escenario, la energía alcanzó niveles más altos. Temas como La maldita primavera, El privilegio de amar, Para amarnos más, Tengo mucho que aprender de ti y Sentirme vivo fueron coreados con euforia. El público no dejaba de aplaudir mientras Lucero y Emmanuel llenaban el escenario de energía, y Yuri y Mijares aportaban su estilo inconfundible.
Éxitos en solitario
Cada artista también tuvo su momento individual. Lucero, “La Novia de América”, deleitó con Cuando baja la marea, Sobreviviré y Vete con ella. Yuri encendió la nostalgia con Veleta, Es ella más que yo, De qué te vale fingir y Detrás de mi ventana. Por su parte, Mijares emocionó con Al final, Soldado del amor y Uno entre mil. Emmanuel, siempre carismático, interpretó Rey Azul, No hace falta, La chica de humo y La última luna.
Uno de los momentos más íntimos se vivió en la sección acústica, cuando Lucero interpretó una emotiva versión de Electricidad. Visiblemente conmovida, agradeció al público: “Algo que me gusta de esta noche es poder cantar entre los cuatro, celebrar nuestras trayectorias y compartirlas con todos ustedes.
Gracias por tanto cariño”.
Una noche redonda
El concierto también tuvo un toque familiar con la presencia de Lucero Mijares, hija de la cantante y de Mijares, quien disfrutó del espectáculo desde el público junto a amigos. El grupo de músicos y coristas, integrado por más de 14 personas, aportó fuerza y calidad a cada número musical.
Tras más de dos horas de espectáculo, la velada cerró con otro medley que incluyó Cuéntame, Corazón de melao, Baño de mujeres y ¿Qué te pasa?. Sin embargo, ante la insistencia del público, los cuatro artistas regresaron para cantar Toda la vida de Emmanuel, logrando un cierre espectacular que dejó al Auditorio Nacional en un estado de euforia colectiva.
Entre nostalgia y vigencia
La gira “Entre Amigos” confirma que la música de los años 80 y 90 sigue tan vigente como siempre, y que artistas como Lucero, Yuri, Emmanuel y Mijares continúan conectando con nuevas generaciones. Más que un concierto, fue un viaje emocional que unió trayectorias, recuerdos y complicidad, demostrando que la amistad y la música son capaces de trascender el tiempo.

