El senador y precandidato presidencial, fallecido el 11 de agosto, fue sepultado en el Panteón Central de Bogotá tras un sentido homenaje en el Capitolio Nacional y una misa en la Catedral Primada.
Familiares y amigos lo acompañaron en su último adiós, entre ellos su padre, Miguel Uribe Londoño, y su esposa, Claudia Tarazona, quien aseguró en un emotivo discurso que “su muerte no puede quedar en vano”.

