La reina emérita Sofía, nacida en 1938 en Atenas, es la única mujer que ha sido nieta, hija, hermana, esposa y madre de reyes, un récord genealógico que la coloca como la monarca con el linaje más puro de la realeza europea.
Su sangre conecta a varias de las casas reales más antiguas: Grecia, Hannover, Prusia y España. Es hija del rey Pablo I de Grecia y de la reina Federica de Hannover, nieta del rey Jorge I de Grecia y de la reina Victoria Eugenia de Battenberg de Inglaterra, así como descendiente directa del rey Alfonso XIII de España.
Antes de convertirse en reina consorte de España por su matrimonio con Juan Carlos I, Sofía fue princesa de Grecia y Dinamarca. Desde 2014, tras la abdicación de su esposo, mantiene el título de reina madre.
A sus 86 años, la reina Sofía sigue siendo una figura respetada por su labor en causas humanitarias y sociales, además de su estricto apego al protocolo, rasgo que ha fortalecido la imagen de la monarquía española.
El término “sangre azul” se usa para destacar la pureza y antigüedad de su linaje, aunque la capacidad de sostener el rol que exige una monarquía depende más de la educación, carácter y formación que únicamente del origen aristocrático.
Su historia confirma por qué es reconocida como la reina con la sangre más azul de Europa.

