México, Estados Unidos y Canadá comienzan esta semana las consultas previas a la negociación del T-MEC, programada para julio de 2026. El proceso busca recoger opiniones de los sectores involucrados, pero abre un periodo de incertidumbre para las industrias mexicanas y la economía en general.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, adelantó que la consulta mexicana se realizará de manera digital y estará abierta hasta enero de 2026, con el objetivo de evaluar qué ha funcionado en el tratado y qué ajustes podrían mejorar su futuro.
Sectores estratégicos como el automotriz, agroalimentario y tecnológico siguen de cerca el proceso, ya que los cambios podrían impactar directamente en inversiones, empleo y competitividad.
México se mantiene activo en las consultas para asegurar que la revisión del T-MEC fortalezca la cooperación regional y brinde certidumbre económica.

