La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, encabezó una ceremonia solemne en conmemoración de las víctimas de los sismos ocurridos en 1985 y 2017, tragedias que marcaron profundamente a la capital y dejaron lecciones históricas sobre prevención, solidaridad y resiliencia.
El acto se realizó en el Zócalo capitalino, donde autoridades, familiares de las víctimas, rescatistas y ciudadanos se reunieron para rendir homenaje a quienes perdieron la vida y reconocer la labor de quienes participaron en labores de rescate y apoyo a las comunidades afectadas. Durante su mensaje, Sheinbaum resaltó la importancia de mantener la memoria viva y de fortalecer los mecanismos de protección civil y alerta sísmica en la ciudad.
“Recordar a quienes perdieron la vida en estos desastres nos obliga a seguir trabajando para garantizar la seguridad de nuestra población y la preparación ante cualquier eventualidad”, enfatizó la mandataria. Asimismo, destacó la evolución en infraestructura, planes de evacuación y tecnología de monitoreo que han permitido reducir riesgos en la capital.
El evento incluyó minuto de silencio, colocación de ofrendas florales y participación de agrupaciones civiles y educativas, reforzando la idea de unidad y compromiso social. Familias de víctimas compartieron testimonios que recordaron la magnitud de los daños y el valor de la solidaridad ciudadana frente a la tragedia.
Especialistas en protección civil señalaron que las ceremonias de conmemoración cumplen un doble propósito: honrar la memoria de las víctimas y generar conciencia sobre la prevención y educación ante desastres naturales, un tema prioritario para la administración capitalina.
Además, se hizo un llamado a continuar la colaboración entre gobierno, sociedad civil y población para fortalecer la cultura de prevención, mantener operativos de seguridad y garantizar la atención rápida en caso de emergencias.
La ceremonia organizada por Claudia Sheinbaum refleja un compromiso institucional con la memoria histórica, la resiliencia y la protección de los ciudadanos, recordando que cada lección aprendida de tragedias pasadas contribuye a un futuro más seguro para la Ciudad de México.

