El dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro
“Alito” Moreno Cárdenas, anunció con total seguridad que su partido competirá
con candidato propio en las elecciones de 2027 en Nuevo León, una declaración
que provocó sorpresa, incredulidad y algunas carcajadas en redes sociales.
Durante una gira en Monterrey, Moreno aseguró que el PRI “tiene estructuras
sólidas, cuadros preparados y un proyecto serio para el futuro”, a pesar de que
en las últimas elecciones el tricolor apenas logró conservar algunos municipios
y perdió buena parte de su representación en el Congreso local.
“Vamos a demostrar que el PRI sigue vivo y que estamos más fuertes que
nunca”, afirmó el dirigente ante un grupo reducido de militantes, en un evento
donde el entusiasmo fue directamente proporcional al tamaño del público:
limitado, pero fiel.
El anuncio ocurre en medio de una profunda crisis interna del partido, marcada
por deserciones, conflictos estatales y el cuestionado liderazgo de “Alito”,
quien ha sido señalado por presunta corrupción y por aferrarse al cargo a costa
de las alianzas con el PAN y el PRD.
En tono desafiante, Moreno insistió en que el tricolor “no necesita de nadie para
ganar”, aunque las cifras electorales recientes indican lo contrario. En Nuevo
León, el PRI pasó de gobernar el estado durante décadas a ocupar un papel casi
testimonial en la política local.
Las reacciones no tardaron: usuarios de redes sociales ironizaron con que
“Alito” podría ser también el candidato, el vocero y hasta el votante principal
del partido en 2027. Otros sugirieron que el anuncio fue más un acto de
nostalgia que una estrategia electoral.
Entre memes y comentarios, el PRI vuelve a ser tendencia, aunque no
precisamente por su fuerza política, sino por el humor involuntario que suele
provocar su dirigente.
Por ahora, el partido dice estar “listo para ganar”. La pregunta es: ¿en qué
realidad alterna?

