Gerardo Fernández Noroña vuelve a dar de qué hablar. El senador anunció que
pedirá licencia para “solidarizarse con el pueblo palestino”.
El senador Gerardo Fernández Noroña, conocido por sus constantes polémicas y
su gusto por los reflectores, anunció que pedirá licencia a su cargo en la
Cámara Alta… pero no para descansar, sino —según dijo— “para solidarizarse
con el pueblo palestino”.
La declaración, que ha provocado una ola de reacciones en redes sociales, fue
recibida con sorpresa y sarcasmo por buena parte de la opinión pública, que no
terminó de entender si se trataba de un gesto diplomático, un acto simbólico o
simplemente otra de sus ya clásicas excentricidades políticas.
Durante una rueda de prensa improvisada, Noroña aseguró que “la lucha del
pueblo palestino es la lucha de todos los pueblos libres del mundo”, y que su
presencia en la zona del conflicto servirá para “ser testigo de la injusticia y
denunciar los abusos de las potencias”.
Sin embargo, en redes no faltaron los comentarios irónicos: algunos usuarios lo
felicitaron por “irse a hacer turismo ideológico”, mientras otros sugirieron que
“Palestina no estaba lista para tanto protagonismo”.
Analistas políticos consultados señalan que más allá del discurso solidario, la
licencia de Noroña podría tener tintes estratégicos, pues ocurre en un momento
en que el Senado se prepara para discutir temas clave y en el que su figura,
cercana a la izquierda radical, ha perdido notoriedad dentro del nuevo mapa
político.
El legislador, quien ha sido diputado federal, candidato presidencial frustrado y
una de las voces más polémicas de la autodenominada “Cuarta
Transformación”, adelantó que su salida será temporal y que planea regresar
“una vez cumplida su misión humanitaria”.
Mientras tanto, en redes sociales, el anuncio ya generó una lluvia de memes,
comparaciones y bromas, reafirmando que, si algo sabe hacer Noroña, es
mantenerse en el centro de la conversación, aunque sea a miles de kilómetros
del Senado mexicano.

