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“CUANDO PROTESTAR SE VUELVE PRETEXTO: MAESTROS QUE
OLVIDAN SU DEBER EDUCAR”
PROTESTAS DE LA CNTE: UNA JORNADA DENIGRANTE PARA LA NIÑEZ
POR LA REDACCIÓN
PACHUCA, HGO., 14 DE NOVIEMBRE DE 2025
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)
llevó a cabo un paro nacional de 48 horas y movilizaciones masivas los
días 13 y 14 de noviembre de 2025, afectando la Ciudad de México y
varios estados del país. Aunque el magisterio insiste en que sus
demandas son legítimas —pensiones justas, revisión de la reforma
educativa y mejores condiciones laborales—, la forma de protestar volvió
a colocar a millones de niñas, niños y adolescentes en el centro de un
conflicto que no provocaron y cuya consecuencia inmediata es la
interrupción de su derecho a aprender, “Un reclamo salarial que se
vuelve antipedagógico: maestros que enseñan sin enseñar”
Las marchas iniciaron el pasado jueves 13 noviembre del corriente año,
con concentraciones en el Centro Histórico, un mitin matutino y el
intento de acercarse a Palacio Nacional, frenado por vallas y un fuerte
operativo de seguridad. Horas más tarde los contingentes avanzaron
hacia la Cámara de Diputados para instalar un plantón de 48 horas. El
viernes 14 la protesta escaló hacia las autopistas México–Cuernavaca y
México–Puebla, donde maestros levantaron plumas de casetas para
permitir “paso libre”, generando alteraciones en el tránsito y
afectaciones a rutas de carga y transporte de pasajeros.
En la capital, las movilizaciones paralizaron tramos de Paseo de la
Reforma, Avenida Juárez, Eje Central y calles del Centro Histórico. Hubo
momentos de tensión, empujones y detenciones aisladas, escenas que
circularon en medios y redes sociales. Y mientras la atención se
centraba en el conflicto en las calles, millones de estudiantes, en sus
casas, vivían otra escena: otra vez sin clases. Otra vez sin maestros.
Otra vez sin certeza.
La CNTE asegura que su lucha es estrictamente laboral y educativa. Sin
embargo, la señal enviada a la niñez la que a diario se les pide
disciplina, respeto, responsabilidad y compromiso con su formación— es
diametralmente opuesta. Resulta denigrante que quienes tienen en sus
manos la tarea más noble del país abandonen temporalmente las aulas
para bloquear calles, interrumpir la vida pública y convertir el espacio
educativo en un campo de disputa política.
El gobierno federal, por su parte, expresó preocupación por la
coincidencia de estas protestas con otras movilizaciones sociales y
pidió evitar la instrumentalización política. La CNTE rechazó estas
acusaciones. Pero más allá de quién tenga razón, el costo lo pagan los
mismos de siempre: estudiantes que llevan años acumulando rezagos
tras pandemia, recortes presupuestales y disputas sindicales que nunca
llegan a soluciones de largo plazo.
La educación debería ser el terreno más protegido del país, no el primero
en ser sacrificado. Protestar es un derecho, pero educar es un deber
superior, especialmente cuando se trata de una generación que ya
enfrenta brechas académicas cada vez más difíciles de cerrar. La niñez
mexicana merece respeto, estabilidad y un sistema educativo que no se
interrumpa cada vez que la negociación se estanca.
La CNTE advierte nuevas jornadas de protesta. El gobierno promete
mesas de diálogo. Entre ambas posturas queda una sociedad que exige
responsabilidad y un llamado urgente: no usar a los estudiantes como
rehenes de ninguna causa. Porque ninguna demanda, por legítima que
sea, justifica arrebatarle a la niñez su derecho fundamental a aprender,
“de la vocación al desorden: cuando la política sustituye a la
educación”.
POR LA REDACCIÓN
PACHUCA, HGO., 14 DE NOVIEMBRE DE 2025
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)
llevó a cabo un paro nacional de 48 horas y una serie de movilizaciones
masivas en la Ciudad de México y en varios estados del país los días 13
y 14 de noviembre de 2025. Las protestas incluyeron marchas desde
Palacio Nacional hacia la Cámara de Diputados, la instalación de un
plantón de protesta y la toma y en ocasiones la liberación de casetas en
autopistas estratégicas, con impactos visibles en la movilidad urbana y
en las rutas carreteras.
La CNTE mantiene un reclamo centrado en varios frentes: la
exigencia de un esquema de pensiones distinto al vigente, la revisión de
la reforma educativa que a su juicio no responde a las necesidades del
magisterio y demandas salariales y laborales que incluyen mejor
contratación y condiciones para personal docente. Estos reclamos
explican la convocatoria al paro nacional y al plantón previsto de 48
horas frente al Congreso de la Unión.
Las actividades comenzaron el jueves 13 con concentraciones y un
mitin matutino; por la tarde grupos de docentes intentaron acercarse a
Palacio Nacional, donde se toparon con vallas y resguardo policial, y
terminaron dirigiéndose hacia la Cámara de Diputados para instalar un
plantón. Al día siguiente continuaron las movilizaciones con operaciones
en casetas de cobro principalmente en la México–Cuernavaca y en San
Marcos (México–Puebla) donde los maestros levantaron las plumas para
permitir el “paso libre” durante ciertos intervalos, una táctica que busca
presionar al gobierno y a la vez ganar simpatía de automovilistas al
aliviar cobros momentáneamente.
Durante las marchas en las inmediaciones de Palacio y otros
puntos céntricos de la capital se registraron enfrentamientos verbales y
empujones entre manifestantes y elementos de la policía capitalina, con
detenciones y momentos de tensión que los medios locales reportaron
en vivo. La Secretaría de Seguridad de la CDMX y la policía federal
desplegaron operativos para proteger accesos estratégicos y reencauzar
el flujo vial, mientras que la CNTE sostuvo su plantón frente a la Cámara
de Diputados.
Las movilizaciones afectaron tramos de Paseo de la Reforma,
Avenida Juárez, Eje Central, 5 de Mayo y áreas del Centro Histórico;
además, las tomas intermitentes de casetas provocaron alteraciones en
las autopistas de entrada y salida de la ciudad y en rutas hacia el Estado
de México y Morelos. Algunos reportes destacaron que, al permitir el
paso libre en horas puntuales, los manifestantes generaron congestiones
menores en peajes y ahorros momentáneos para automovilistas, pero
también incertidumbre para el transporte de carga y pasajeros.
La protesta ocurre en un momento de alta tensión política.
Autoridades federales han señalado la coincidencia de estas
movilizaciones con otras convocatorias sociales como las marchas de la
llamada “Generación Z” y han planteado dudas sobre posibles
solapamientos y operaciones políticas. La presidencia comentó
públicamente su preocupación por la posible instrumentalización de
protestas por actores con intereses políticos, poniendo el episodio en
una trama más amplia de polarización nacional. Por su parte, la CNTE ha
enfatizado que su lucha es estrictamente laboral y educativa.
La CNTE mantuvo su plantón por 48 horas según lo anunciado y
advierte que, de no encontrar respuestas satisfactorias en mesas de
diálogo, podría convocar nuevas jornadas de protesta. El gobierno,
mientras tanto, ha ofrecido mantener canales de negociación, aunque
fuentes oficiales han reiterado limitaciones presupuestales para
responder a demandas más costosas, como la derogación de leyes o
aumentos salariales desproporcionados sin planificación financiera. El
desenlace dependerá en gran medida de la disposición al diálogo y de la
capacidad de las partes para acordar medidas con factibilidad
presupuestaria.

