El Banco de México (Banxico) anunció este jueves un recorte de su tasa de
interés de referencia, que pasa de 7.50% a 7.25%, en respuesta a señales de
desaceleración económica y una moderación gradual de la inflación. La
decisión, tomada por mayoría en la Junta de Gobierno, marca el primer ajuste a
la baja desde principios de 2024.
En su comunicado, el banco central explicó que la economía mexicana muestra
un crecimiento más lento de lo previsto, especialmente en sectores industriales
y de consumo interno. No obstante, destacó que el país mantiene estabilidad
macroeconómica y que la inflación, aunque sigue por encima de la meta del 3%,
ha mostrado una tendencia descendente.
“Se considera adecuado un ajuste prudente en la postura monetaria, en un
entorno donde la inflación general y subyacente continúan disminuyendo”,
señaló Banxico, al subrayar que mantendrá una política de cautela para evitar
un repunte inflacionario.
El recorte busca aliviar los costos de financiamiento para hogares y empresas,
así como estimular el crédito y la inversión productiva. Sin embargo, los
analistas advierten que el margen para nuevos recortes es limitado debido a la
volatilidad cambiaria y la política monetaria restrictiva de Estados Unidos.
De acuerdo con el banco central, la inflación anual se ubica actualmente en
4.1%, mientras que la subyacente —que excluye productos de alta volatilidad—
ronda el 4.3%. Aunque ambas cifras son menores a las registradas el año
pasado, Banxico reiteró que seguirá vigilando factores externos como los
precios energéticos y las tensiones geopolíticas.
El peso mexicano reaccionó con ligera volatilidad tras el anuncio, aunque los
mercados consideraron el ajuste como una medida esperada. Por su parte, la
Secretaría de Hacienda respaldó la decisión, destacando que “mantiene el
equilibrio entre crecimiento y estabilidad de precios”.
Con este recorte, Banxico busca acompañar la desaceleración sin perder su
ancla principal: la confianza.

