Tras el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Mazo, su esposa Grecia Quiroz
asumirá el cargo para concluir el periodo constitucional, lo que la convertirá en
presidenta municipal por los próximos 664 días. La decisión fue respaldada por
el Congreso de Michoacán, que avaló su designación como alcaldesa sustituta.
El hecho ha despertado reacciones encontradas: por un lado, la ciudadanía
reconoce la continuidad de un proyecto de gobierno; por otro, se cuestiona si el
nombramiento es resultado del luto o de una estrategia política para mantener
el control del municipio.
Grecia Quiroz, quien hasta antes de la tragedia mantenía un perfil discreto,
deberá ahora enfrentar uno de los contextos más complicados del estado:
Uruapan, considerado uno de los municipios con mayores índices de violencia y
presencia del crimen organizado en Michoacán. En los últimos meses, la región
ha registrado enfrentamientos, extorsiones y atentados contra autoridades
locales.
El Congreso local defendió su decisión, argumentando que el nombramiento se
ajusta a la ley y garantiza la estabilidad institucional del municipio. Sin
embargo, algunos sectores políticos y ciudadanos consideran que su llegada al
cargo simboliza la fragilidad del poder municipal frente a la inseguridad que
azota a la región.
Con 664 días al frente del ayuntamiento, Quiroz tendrá el desafío de continuar
con los proyectos inconclusos de su esposo, reforzar la seguridad y recuperar la
confianza de los uruapenses. La nueva presidenta aseguró que honrará la
memoria de Carlos Mazo y trabajará “sin miedo” por la paz del municipio.
