El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, podría salir de prisión
antes de cumplir su condena completa. Su defensa presentó una solicitud
formal para acceder a la libertad anticipada, argumentando que ya cumplió con
los requisitos legales establecidos en el sistema penal mexicano.
Duarte, quien gobernó Veracruz de 2010 a 2016, fue detenido en Guatemala en
2017 y extraditado a México por los delitos de lavado de dinero y asociación
delictuosa. En 2018 fue sentenciado a nueve años de prisión, una condena que
en su momento fue vista como un emblema del combate a la corrupción…
aunque muchos la consideraron demasiado corta para la magnitud del daño
causado al estado.
Según sus abogados, Duarte ya habría cumplido más del 70% de la pena,
mostrando “buena conducta” y colaborando con las autoridades, lo que lo haría
elegible para la libertad condicionada. El caso está en revisión por un juez de
ejecución penal, quien determinará en las próximas semanas si procede la
solicitud.
La posibilidad de su salida anticipada ha generado fuerte indignación social.
Diversos colectivos y ciudadanos recordaron que durante su administración se
documentaron desvíos millonarios de recursos públicos, empresas fantasma y
casos de corrupción en el sector salud, incluyendo el uso de medicinas falsas
para niños con cáncer.
Organizaciones civiles han exigido que el Poder Judicial actúe con
transparencia y que la decisión no se convierta en un nuevo símbolo de
impunidad.
Por su parte, la defensa de Duarte sostiene que su cliente “ya pagó su deuda
con la sociedad” y que busca reinsertarse en la vida pública, aunque no en la
política.

