Una fuerte explosión y un incendio de gran magnitud alarmaron este sábado 1
de noviembre a habitantes del municipio de Tepetitlán, Hidalgo, luego de que un
tren de carga se descarrilara y varios de sus vagones, que transportaban
alcohol etílico y etanol, se incendiaran provocando una columna de humo visible
a kilómetros de distancia.
El accidente ocurrió alrededor de las 10:00 de la mañana en una zona rural,
cerca del kilómetro 101 de la vía férrea con dirección a la Ciudad de México.
Según los primeros reportes, al menos ocho vagones resultaron siniestrados, de
los cuales varios eran tanques cargados con sustancias altamente inflamables,
lo que dificultó el trabajo de los cuerpos de emergencia.
Elementos de Protección Civil estatal y municipal, junto con Bomberos de
distintas regiones, se movilizaron al lugar para sofocar las llamas y establecer
un perímetro de seguridad ante el riesgo de nuevas explosiones. La zona fue
acordonada para evitar el ingreso de curiosos, mientras que se trabajó en
enfriar los vagones y controlar el fuego, que se extendió rápidamente debido al
material derramado.
Las autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas ni víctimas
mortales. Sin embargo, se informó que los daños materiales fueron
considerables, y se iniciaron labores de evaluación ambiental por el derrame de
líquidos inflamables y la posible contaminación del suelo.
Aunque la causa del descarrilamiento continúa bajo investigación, versiones
preliminares señalan que podría estar relacionada con un intento de robo al tren
o una falla técnica en el sistema de rieles. La empresa concesionaria del
ferrocarril colabora con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y
Transportes (SICT) y la Guardia Nacional en el peritaje correspondiente.
El siniestro en Tepetitlán ha reavivado la discusión sobre la seguridad en el
transporte ferroviario de sustancias peligrosas y el mantenimiento de las vías
férreas. Expertos advierten que el paso constante de trenes con carga
inflamable representa un riesgo potencial si no se refuerzan los controles de
seguridad y vigilancia, especialmente en zonas rurales.
Mientras tanto, el área permanece bajo resguardo y las autoridades exhortaron
a la población a mantenerse alejada del sitio hasta que concluyan las labores
de enfriamiento y limpieza total del lugar.

