En medio del debate político en Estados Unidos sobre la violencia del
narcotráfico en México, el senador republicano Marco Rubio aclaró una postura
que en los últimos meses ha generado tensiones diplomáticas: no, Estados
Unidos no enviará fuerzas armadas a territorio mexicano para combatir a los
cárteles. Según Rubio, la intervención militar “no está sobre la mesa”, pero sí un
incremento en colaboración, tecnología, inteligencia y entrenamiento
especializado.
La declaración llega en un contexto donde sectores del Partido Republicano han
impulsado propuestas para designar a los cárteles mexicanos como
organizaciones terroristas e incluso autorizar acciones militares directas.
Rubio, sin embargo, marcó distancia de esos planteamientos y optó por un tono
más pragmático: “Podemos ayudar con equipo, capacitación e inteligencia, pero
México debe ser quien conduzca sus propias operaciones”.
El senador subrayó que la violencia que generan los grupos criminales afecta
directamente a Estados Unidos, particularmente por el tráfico de fentanilo, pero
que la cooperación debe mantenerse dentro del marco legal y del respeto a la
soberanía mexicana. La postura fue interpretada por analistas como un intento
de calmar aguas en plena temporada electoral, donde el discurso anticrimen
suele convertirse en herramienta política.
Para México, la declaración de Rubio representa un respiro diplomático frente a
las voces estadounidenses que exigen acciones más duras. El gobierno
mexicano ha rechazado reiteradamente cualquier intervención militar
extranjera y ha insistido en estrategias bilaterales de intercambio de
información, contención fronteriza y combate a las finanzas criminales.

Rubio también reconoció que Estados Unidos enfrenta sus propias
responsabilidades en la crisis: la demanda interna de drogas, el tráfico de
armas hacia México y la falta de controles efectivos que permiten que
organizaciones criminales se fortalezcan a ambos lados de la frontera. “No
podemos pedirle a México que solucione solo un problema que es compartido”,
afirmó.
La discusión continúa en el Congreso estadounidense, donde algunos sectores
buscan medidas más agresivas contra los cárteles. Sin embargo, con las
declaraciones de Rubio, al menos una parte del liderazgo republicano parece
inclinarse por una cooperación estratégica y menos beligerante.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende