La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ejecutó uno de los operativos más
contundentes del año al bloquear las cuentas bancarias de 31 personas físicas
y morales implicadas en una red de lavado de dinero que operaba desde casinos
y centros de apuestas ligados al Cártel de Sinaloa. El golpe financiero forma
parte de una investigación que lleva meses en desarrollo y que, según las
autoridades, revela cómo los grupos criminales diversifican sus métodos para
mover recursos sin ser detectados.
De acuerdo con fuentes federales, la red utilizaba casinos aparentemente
legales para disfrazar grandes flujos de efectivo mediante fichas, premios
ficticios y transacciones internas que simulaban ganancias de jugadores. Estas
operaciones permitían ingresar dinero ilícito al sistema financiero como si se
tratara de ingresos legítimos. La UIF detectó movimientos irregulares,
operaciones trianguladas y reportes de actividades inusuales que no coincidían
con la capacidad económica de los involucrados.
Las cuentas bloqueadas pertenecen tanto a propietarios como a empleados de
las casas de apuesta, además de empresas fachada dedicadas a servicios
administrativos, restaurantes y entretenimiento. En conjunto, estas entidades
canalizaban millones de pesos cada mes, generando un circuito financiero que
beneficiaba directamente a operadores del Cártel de Sinaloa.

El titular de la UIF señaló que la medida busca asfixiar la estructura económica
del crimen organizado, pues sin flujos financieros estables los grupos delictivos
pierden capacidad para sobornar, expandirse y comprar armamento. El caso ya
fue turnado a la Fiscalía General de la República, que evaluará si procede
acción penal por delincuencia organizada, operaciones con recursos de
procedencia ilícita y evasión fiscal.
Expertos en seguridad consideran que los casinos se han convertido en uno de
los negocios favoritos para el lavado de dinero en América Latina, debido a su
alta liquidez, operación en efectivo y dificultad para rastrear movimientos
sospechosos cuando las regulaciones son laxas. México, apuntaron, debe
fortalecer su supervisión financiera y regular con mayor rigor los centros de
apuesta si quiere cerrar la puerta a estas prácticas.
Mientras tanto, los 31 involucrados permanecerán con sus cuentas congeladas
y bajo investigación. La UIF advirtió que no se descartan nuevos bloqueos en
los próximos días, pues la red podría ser más amplia de lo que se pensaba.

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