El Servicio Militar Nacional (SMN) dejará de ser, por fin, ese trámite polvoriento
y casi ritual que generaciones de jóvenes mexicanos han realizado entre filas
interminables, sellos descoloridos y la eterna pregunta: “¿te salió bola blanca o
negra?”. La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) anunció una
modernización profunda que transformará la manera en que los jóvenes
cumplen con esta obligación civil a partir de 2026.
La Sedena adelantó que el nuevo modelo pretende hacer del SMN un proceso
“más útil, más ágil y más acorde con las necesidades del país”. En pocas
palabras: menos papeleo, más capacitación real. El rediseño contempla la
digitalización total del registro, eliminación del sorteo tradicional, nuevos
módulos de formación y una mayor vinculación con tareas de protección civil,
tecnología y ciberseguridad.
El famoso sorteo —ese momento en el que miles de jóvenes aprendían que la
suerte también forma parte de la vida militar— será reemplazado por un
esquema por niveles de formación. Ahora, los conscriptos serán asignados
según sus habilidades, estudios y disponibilidad, lo que permitirá integrar
perfiles técnicos y fortalecer áreas que hoy requieren mayor profesionalización.
Otro aspecto clave es que el SMN incorporará módulos de preparación en
primeros auxilios, respuesta ante desastres, cultura de paz, defensa personal y
uso responsable de tecnología, buscando formar ciudadanos más preparados y
no solo jóvenes “encuartelados” por obligación. La Sedena incluso evalúa
alianzas con instituciones educativas y organismos civiles para ampliar la
oferta formativa.
Con la digitalización, los jóvenes podrán consultar su estatus, descargar
documentos, registrar asistencia y agendar actividades desde una plataforma
en línea. Sí, después de décadas, el Servicio Militar también se mudará al siglo
XXI.
La modernización no solo busca agilizar el proceso, sino mejorar la percepción
social del SMN, señalado por años como burocrático, obsoleto y desconectado

de las realidades del país. La apuesta es convertirlo en un programa útil para la
vida cotidiana, que aporte habilidades prácticas y fortalezca el vínculo entre
ciudadanía y Fuerzas Armadas.
Eso sí, la Sedena no descartó que habrá resistencia entre los nostálgicos de la
“bolita” y los que creen que nada supera al clásico fin de semana en el cuartel.
Pero el mensaje es claro: el Servicio Militar está cambiando… y para muchos, ya
era hora.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende