El cantante Christian Nodal volvió a quedar en medio de una disputa legal que
se niega a terminar. La empresa Universal Music interpuso una nueva apelación
para que tanto el artista como sus padres enfrenten un juicio penal,
acusándolos de presunta falsificación de documentos y uso indebido de
material discográfico. A la presión se suma la Fiscalía General de la República
(FGR), que en un escrito reciente reiteró que existen elementos para que el
caso sea judicializado.
La controversia se originó hace varios años, cuando el sello discográfico acusó
al intérprete de “Adiós Amor” y a sus padres —quienes fungían como sus
representantes— de haber registrado obras y contratos que, según la compañía,
no les correspondían. Aunque el proceso parecía haberse enfriado, Universal
presentó un nuevo recurso con el argumento de que el caso había sido mal
valorado y debía retomarse.
Por su parte, la FGR informó que aún existen líneas de investigación abiertas y
que el expediente contiene indicios suficientes para que Nodal y su familia
respondan ante un juez. La defensa del cantante insiste en que las acusaciones
son infundadas, responden a un conflicto comercial y buscan presionar al
artista en plena etapa de crecimiento internacional.
El equipo legal de Nodal ha recordado que diversos tribunales ya han desechado
intentos previos de llevarlo a juicio penal y acusó a la disquera de
“hostigamiento jurídico” con el fin de retener derechos sobre su catálogo
musical. El sello, en contraste, asegura que solo busca que se determine la
legalidad de los documentos presentados en registros oficiales.
El conflicto ha escalado nuevamente en un momento en que Nodal intenta
relanzar su imagen tras una etapa de polémicas personales y cambios en su
carrera. Expertos del sector señalan que, independientemente del resultado, el
proceso podría afectar sus negociaciones con disqueras, acuerdos de
distribución y presentaciones internacionales.
La nueva apelación deberá ser revisada por un tribunal federal en las próximas
semanas. De ser admitida, el caso podría volver a manos de un juez penal; de
rechazarse, la disputa se mantendría en el terreno civil y administrativo.
Mientras tanto, la incertidumbre rodea al artista, cuya carrera sigue avanzando
en medio de un largo y complejo episodio legal.

