“UN MUNDIAL SIN EL PUEBLO: LA RAZÓN POR LA QUE LA
PRESIDENTA PODRÍA NO ASISTIR A LA INAUGURACIÓN”
Redacción 21 de diciembre 2025
entradas a sus aficionados más fieles. Aun así, muchos seguidores
podrían gastar Hay que decir la verdad: el Mundial de la FIFA 2026
no es para los mexicanos en general, sino solo para quienes tienen
la solvencia económica para pagarlo.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo criticó los altos precios de
los boletos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, señalando que
los costos no solo incluyen las entradas, sino también los gastos
de viaje y alojamiento. “Son bastante caros”, afirmó durante la
conferencia matutina.
Sheinbaum recordó que cuando hay un Mundial se genera una
enorme ilusión entre niñas, niños y jóvenes por jugar futbol. “Si
uno recorre los campos de barrio durante el torneo, se vive una
euforia por estar jugando futbol”, expresó.
Sin embargo, a seis meses del inicio del torneo —que se celebrará
en México, Estados Unidos y Canadá— los aficionados enfrentan
costos inesperadamente altos. Las entradas para la final superan
los 4 mil dólares, lo que ha generado fuertes críticas de
seguidores que se sienten excluidos.
La polémica se intensificó tras la asignación de boletos a las
asociaciones nacionales mediante el proceso PMA (Asociación
Miembro Participante), que permite a las federaciones vender
hasta 6 mil 900 dólares para acompañar a su selección desde la
fase de grupos hasta la final, casi cinco veces más que en el
Mundial de Qatar 2022.
Organizaciones como Football Supporters Europe (FSE) y la
Asociación de Aficionados al Fútbol del Reino Unido calificaron los
precios como “excesivos” y exigieron a la FIFA detener la venta de
boletos hasta encontrar una solución que respete la tradición y la
importancia cultural del torneo.
En países como Inglaterra, el boleto más barato para el partido
inaugural cuesta 265 dólares, mientras que asistir a la final puede
costar entre 4 mil 185 y hasta 8 mil 680 dólares.
Aunque la FIFA prometió cuatro categorías de precios, las
entradas más económicas (60 dólares) no están disponibles a
través de las federaciones nacionales. Además, por primera vez no
habrá precios fijos para los partidos de la fase de grupos, ya que
estos variarán según la demanda, generando desigualdad entre
aficionados de distintos países.
La presión sobre la FIFA aumenta, ya que los seguidores
—considerados el alma del fútbol— exigen que la Copa Mundial
2026 sea accesible y no excluya a quienes son la verdadera
afición.

