En tiempos donde la justicia suele parecer lenta y distante, la Suprema Corte de
Justicia de la Nación (SCJN) decidió poner el foco en quienes históricamente
han quedado al margen. Durante los primeros 100 días de la nueva integración
del Pleno, el máximo tribunal del país resolvió 821 asuntos con un enfoque
prioritario en grupos en situación de vulnerabilidad.
Las resoluciones abarcaron temas clave relacionados con los derechos de
pueblos y comunidades indígenas, mujeres, niñas, niños y adolescentes, así
como personas con discapacidad. No se trató únicamente de cifras, sino de
decisiones que buscan corregir desigualdades estructurales y garantizar que el
acceso a la justicia no dependa de la posición social, económica o cultural.
El mensaje institucional es claro: la justicia no puede ser neutral cuando la
desigualdad es evidente. Bajo ese principio, la Corte aplicó criterios con
perspectiva de derechos humanos, reconociendo contextos específicos que
durante años fueron ignorados por el sistema judicial. Porque tratar igual a
quienes viven realidades desiguales no siempre es justo.
Estos 821 asuntos incluyen controversias constitucionales, amparos y acciones
legales que sentaron precedentes relevantes. En varios casos, las resoluciones
obligaron a autoridades locales y federales a modificar prácticas
discriminatorias, fortalecer la protección de derechos y garantizar condiciones
más equitativas para sectores históricamente excluidos.

Sin embargo, el anuncio también genera expectativas. Resolver casos es un
paso, pero la verdadera prueba está en la implementación. Que las sentencias
se cumplan, que las autoridades acaten y que los cambios lleguen a la vida
cotidiana de las personas. De lo contrario, la justicia corre el riesgo de
quedarse en papel.
En redes sociales, la información fue recibida con cautela: reconocimiento al
esfuerzo, pero también exigencia de resultados tangibles. La ciudadanía
observa con atención, consciente de que los números impresionan, pero las
realidades transforman.
A cien días de su nueva etapa, la SCJN manda un mensaje contundente: la
justicia también puede mirar hacia abajo, hacia los márgenes, y no solo hacia
los escritorios del poder. El reto ahora es sostener esa mirada y convertirla en
una constante, no en una excepción.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende