Si alguien pensaba que la famosa “cuesta de enero” era solo un mal recuerdo
del pasado, enero de 2026 viene decidido a demostrar lo contrario. El arranque
del año traerá consigo una nueva ronda de aumentos en productos de consumo
cotidiano, especialmente en bebidas azucaradas, cigarros y combustibles,
gracias a la actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios
(IEPS) y a los ya tradicionales ajustes de inicio de año.
En pocas palabras: lo que ya era caro, será aún más caro. Los refrescos subirán
de precio bajo el argumento de la salud pública; los cigarros, en nombre de la
prevención; y los combustibles, porque siempre encuentran una razón. Todo
esto mientras los salarios siguen haciendo malabares para alcanzar la quincena
y el consumidor promedio aprende, una vez más, a estirar el gasto como si fuera
deporte extremo.
El IEPS, un impuesto que se actualiza anualmente con base en la inflación,
impactará directamente en el precio final que pagan los consumidores. No es
una sorpresa, pero sí un recordatorio incómodo de que el golpe siempre llega al
mismo bolsillo. Las autoridades aseguran que estos ajustes son necesarios para
mantener la estabilidad fiscal, aunque en la práctica significan que desayunar
un refresco, fumar un cigarro o llenar el tanque costará más que el año pasado.
A estos incrementos se suman otros ajustes habituales: tarifas, servicios y
productos que suelen encarecerse con el cambio de calendario. Así, enero se
consolida como el mes donde la realidad económica despierta sin anestesia,
justo después de las fiestas, los regalos y las promesas de año nuevo.
La ironía no pasa desapercibida. Mientras se promueve un discurso de bienestar
y ahorro, la economía cotidiana se vuelve cada vez más exigente. El consumo
se castiga, pero las alternativas reales para millones de personas siguen siendo

limitadas. Para muchos hogares, la pregunta no será qué dejar de comprar, sino
qué ya no se puede pagar.
La cuesta de enero de 2026 no solo será una pendiente financiera, sino un
recordatorio de que el inicio del año suele traer más cuentas que esperanza.
Porque en México, el año nuevo no empieza con borrón y cuenta nueva, sino con
una lista actualizada de precios más altos.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende