El Club Universidad Nacional confirmó la salida de Miguel Mejía Barón, quien
desde 2021 se desempeñó como vicepresidente deportivo, así como la de
Eduardo Saracho, director de estrategia deportiva desde julio de 2023. Ambos
dejan la institución de cara al torneo Clausura 2026, en lo que representa uno
de los ajustes directivos más importantes de los últimos años dentro de Pumas.
A través de un comunicado, el club destacó que la etapa de Mejía Barón estuvo
marcada por una reestructura interna en fuerzas básicas, ajustes en la
dirección técnica y la búsqueda de estabilidad deportiva, aunque con resultados
mixtos en la Liga MX. Durante su gestión, Pumas alcanzó momentos
destacados, como la final internacional en la Concachampions 2022, pero
también atravesó bajones significativos que generaron presión entre
aficionados y analistas.
Por su parte, Eduardo Saracho encabezó la creación de modelos de evaluación y
captación de talento, así como estrategias de planeación que, según el club,
serán retomadas y fortalecidas por el área deportiva entrante. Su salida, sin
embargo, deja incógnitas sobre la continuidad de algunos proyectos que había
impulsado, especialmente en el análisis de rendimiento y el seguimiento de
jugadores juveniles.
Las bajas llegan en un momento clave para el equipo, que se encuentra
reconfigurando su plantilla y evaluando alternativas en el banquillo técnico.
Directivos universitarios adelantaron que en las próximas semanas se
anunciará una nueva estructura deportiva que buscará modernizar procesos
internos, mejorar la competitividad y responder a las exigencias de la afición,
que demanda resultados más consistentes.
La salida de dos figuras con amplia trayectoria dentro del futbol mexicano
también abre espacio a una renovación en los procesos de toma de decisiones
del club. Analistas señalan que Pumas atraviesa un periodo de redefinición
profunda: la necesidad de fichajes estratégicos, una visión clara de cantera y
una gestión más alineada al modelo moderno de clubes internacionales.
A pesar de las críticas recientes, la institución agradeció a ambos directivos
por su compromiso y trabajo durante sus respectivas etapas. Con los cambios
confirmados, Pumas se prepara para un Clausura 2026 que será determinante
para medir el éxito de esta transición y la capacidad del club para reconstruir
un proyecto competitivo en el corto plazo.

