Robot en la Casa Blanca: el futuro ya no pide permiso
En un giro que parece sacado de una película, Melania Trump apareció en un
evento oficial acompañada no de una figura política… sino de un robot
humanoide.
El androide “Figure 3”, capaz de caminar, hablar y gesticular, fue el invitado
sorpresa en una cumbre enfocada en tecnología educativa. Y sí, incluso
agradeció públicamente la invitación.
Mientras tanto, Donald Trump quedó, simbólicamente, en segundo plano.
El evento buscaba reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial en la
educación, especialmente en niños. Pero el mensaje fue más allá: el futuro ya
no es una promesa, es una presencia.
La escena dejó una sensación extraña: fascinación… y un poco de inquietud.
Porque si un robot ya comparte escenario político, la pregunta no es si
reemplazará algo… sino cuándo.

