Es una fecha que se conmemora en muchos países del mundo. Cuando las mujeres
de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y
diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen en este
día, pueden contemplar una tradición de no menos de noventa años de lucha en pro
de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.
El Día Internacional de la Mujer se refiere a las mujeres corrientes como artífices de
la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en
la sociedad en pie de igualdad con el hombre. En la antigua Grecia, Lisístrata
empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra; en la
Revolución Francesa, las parisienses que pedían "libertad, igualdad y fraternidad"
marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino.
El Día Internacional de la Mujer es una fecha que se conmemora en muchos
países del mundo. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo
separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas,
culturales, económicas y políticas, se unen en este día, pueden contemplar una
tradición de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la
justicia, la paz y el desarrollo.
El Día Internacional de la Mujer se refiere a las mujeres corrientes como
artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer
por participar en la sociedad en pie de igualdad con el hombre.
En la antigua Grecia, Lisístrata empezó una huelga sexual contra los hombres
para poner fin a la guerra; en la Revolución Francesa, las parisienses que pedían
"libertad, igualdad y fraternidad" marcharon hacia Versalles para exigir el
sufragio femenino.
Durante siglos las mujeres de cada época y de diversos países han luchado e
insistido por sus derechos; igualdad laboral, igualdad salarial, derecho al voto y
a mejores condiciones de vida que les permitan participar en la sociedad, la
economía, la política y en todos los ámbitos en pie de igualdad con el hombre.
Por ello, cada 8 de marzo se conmemora en el mundo la lucha de las mujeres
por la igualdad, el reconocimiento y ejercicio efectivo de sus derechos, el cual
se hizo oficial en 1975 por las Naciones Unidas.
Bien dicen que quien no conoce su historia está condenada a repetirla por lo
que es necesario recordar que este día no debe ser un símbolo de festejo sino
un recordatorio de cada una de las mujeres que han levantado la voz a lo largo
de la historia por ellas y las mujeres y niñas de las nuevas generaciones.
Asimismo, reconocer el trabajo diario de las nuevas voces que en pleno siglo
XXI buscan visibilizar las condiciones de vida de las mujeres en su diversidad y
sus contextos sociales.
Cada 8 de marzo es indispensable reivindicar la lucha de todas la mujeres que
han soñado y que hoy siguen construyendo países diferentes. Tomando en
cuenta que su valentía nos recuerda que otro mundo es posible si retomamos
las demandas históricas que han retrasado la participación de las mujeres en
los diferentes espacios; educativos, económicos, sociales, culturales y
políticos.
Escuchar y hacer valer sus voces, experiencias y aportaciones significa derribar
las barreras que impiden el ejercicio de sus derechos y con ello erradicar
cualquier tipo de violencia y discriminación en su contra.

