En un momento de incertidumbre internacional por el mercado energético, el
gobierno mexicano decidió enviar una señal de estabilidad a los consumidores.
El Gobierno de México y empresarios gasolineros acordaron mantener el precio
máximo de la gasolina Magna en 23.99 pesos por litro.
El acuerdo fue alcanzado durante una reunión encabezada por la presidenta
Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, donde participaron representantes del
sector gasolinero.
El objetivo principal es evitar que la volatilidad del mercado internacional del
petróleo impacte directamente en los precios al consumidor.
La medida cobra relevancia en medio del nerviosismo global generado por
tensiones geopolíticas que han elevado el precio del crudo en los mercados
internacionales.
Cuando el petróleo sube, el precio de los combustibles suele seguir el mismo
camino.
Por ello, el acuerdo busca contener aumentos que puedan afectar la economía
familiar y los costos de transporte.
El precio de la gasolina tiene un efecto directo en la inflación, ya que impacta
en el transporte de mercancías, logística y movilidad cotidiana.
Por esta razón, mantener estabilidad en los combustibles es considerado un
factor clave para el control de precios en la economía.
El acuerdo entre gobierno y empresarios establece un compromiso para
mantener este límite mientras las condiciones del mercado lo permitan.
Aun así, los especialistas advierten que el comportamiento del petróleo
internacional seguirá siendo un factor determinante.
Porque cuando el mercado energético global se mueve, ningún país queda
completamente al margen.

