La historia dio un giro judicial definitivo. La Suprema Corte de Justicia de la
Nación dejó firme la sentencia que obliga a Emilio Lozoya Austin a pagar 500
mil pesos por daño moral a la periodista Lourdes Mendoza Peñaloza.
Se trata de la primera resolución judicial firme en su contra derivada del
escándalo de corrupción vinculado al caso Odebrecht. Y no es un detalle menor.
La Corte negó el amparo que buscaba revertir la condena, con lo que la
sentencia queda definitiva. El origen del litigio fue la acusación pública que
Lozoya hizo contra Mendoza, señalándola de presuntamente haber recibido
sobornos. La periodista negó los señalamientos y llevó el caso a tribunales.
Hoy, el fallo la respalda.
Mendoza acumula ya seis sentencias favorables en los procesos que emprendió
por difamación, pero esta resolución del máximo tribunal del país marca un
precedente clave. No solo por el monto económico, sino por el mensaje: las
acusaciones públicas tienen consecuencias legales.
El caso se inserta en el complejo entramado del escándalo Odebrecht en
México, uno de los episodios más polémicos en materia de corrupción en los
últimos años.
Para Lozoya, la decisión representa un revés más en su largo camino judicial.
Para Mendoza, significa una victoria que reivindica su defensa pública.
En tiempos donde las acusaciones vuelan más rápido que las pruebas, la
sentencia recuerda algo básico: la palabra también tiene responsabilidad.

Y en este caso, la Corte fue clara.

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