El proceso para renovar parte del Consejo del INE ya está en marcha. Se ha
instalado el Comité de Evaluación encargado de seleccionar a tres nuevos
consejeros que ocuparán el cargo durante nueve años.
Sí, nueve años. Un periodo que supera incluso sexenios completos, lo que da
una idea del peso y la responsabilidad del puesto.
El Comité deberá revisar perfiles, evaluar trayectorias y elegir a los aspirantes
mejor calificados. En teoría, se trata de garantizar imparcialidad, experiencia y
autonomía.
En la práctica, como suele ocurrir, el proceso no está exento de tensiones
políticas. Cada designación en el INE suele generar debates, cuestionamientos
y, por supuesto, sospechas.
La importancia de estos nombramientos radica en que el instituto será
responsable de organizar futuras elecciones en el país, en un contexto cada vez
más polarizado.
Porque elegir consejeros no es solo llenar vacantes… es definir quién vigila la
democracia.
