En un país donde pagar con efectivo sigue siendo casi deporte nacional, la
presidenta Claudia Sheinbaum decidió apostar por el futuro… o al menos por lo
digital.
Durante su encuentro con representantes del sector financiero, el gobierno
federal y la banca acordaron acelerar el uso de pagos digitales en México. Sí,
menos billetes, más clics… y probablemente más notificaciones del banco que
no pediste.
El objetivo es claro: modernizar el sistema financiero, facilitar transacciones y,
de paso, hacer más eficiente la economía. Porque aceptar transferencias ya no
debería sentirse como ciencia avanzada.
Pero el anuncio no se quedó ahí. Sheinbaum también destacó el interés de
Alemania por invertir en México, lo que abre la puerta a nuevos proyectos
económicos y mayor colaboración internacional.
La combinación suena prometedora: más inversión extranjera y un sistema
financiero más ágil. El problema, como siempre, está en la ejecución. Porque
una cosa es anunciar acuerdos… y otra muy distinta verlos reflejados en la vida
diaria.
Aun así, el mensaje es claro: México quiere avanzar hacia una economía más
digital, más conectada y, en teoría, más accesible.

Ahora solo falta que todos —desde grandes empresas hasta la tiendita de la
esquina— se suban al mismo barco.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende