México y el hockey sobre hielo no suelen ir en la misma frase. Pero a veces, la
realidad decide romper estereotipos… y de paso, dar una sorpresa.
La selección mexicana logró una histórica medalla de plata en el Campeonato
Mundial División IIIA 2026, celebrado en Sudáfrica. Un resultado que no solo
llama la atención, sino que confirma que el crecimiento del equipo no es
casualidad.
Hace apenas un año, México había conseguido el ascenso a esta división. Hoy,
no solo compite, sino que pelea por el título. Y lo hizo con números que hablan
por sí solos: tres victorias, incluida una contundente goleada de 10-2 frente a
Tailandia.
Claro, no todo fue perfecto. Las derrotas ante Bosnia y Turquía —esta última,
selección campeona— dejaron claro que aún hay camino por recorrer. Pero
mantenerse en la pelea hasta la última jornada no es poca cosa.
Figuras como Héctor Majul y Luis Valencia fueron clave en este desempeño,
liderando a un equipo que empieza a construir identidad en un deporte donde
históricamente México ha sido casi invisible.
Lo más interesante no es la medalla, sino lo que representa: un país que poco a
poco empieza a competir en disciplinas fuera de su zona de confort.
Porque sí, el fútbol sigue siendo rey… pero el hielo ya dejó de ser territorio
desconocido.
