En política exterior, los cambios nunca pasan desapercibidos.
Este 1 de abril, Juan Ramón de la Fuente dejó su cargo como titular de la
Secretaría de Relaciones Exteriores, citando problemas de salud.
Un movimiento que, aunque justificado, genera inevitablemente preguntas.
Su salida marca el fin de una etapa en la diplomacia mexicana, caracterizada
por un perfil académico, discreto… pero influyente.
En su lugar llega Roberto Velasco Álvarez, quien ahora tendrá la tarea de
mantener el equilibrio en un contexto internacional cada vez más complejo.
Porque hoy, la política exterior no es solo relaciones públicas.
Es comercio, migración, seguridad… y crisis globales.
El relevo ocurre en un momento clave, donde México necesita mantener
presencia y estabilidad en el escenario internacional.
Y como siempre, el cambio abre la incógnita:
¿Continuidad… o giro en la estrategia?
