El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vuelve a encender la polémica.
Esta vez, con una amenaza directa: despedir a Jerome Powell si no deja su
cargo en mayo.
La declaración, hecha en una entrevista con Fox News, deja ver una tensión
creciente entre el poder político y el económico.
“He querido despedirlo… pero detesto la polémica”, dijo Trump. Irónico,
considerando que la polémica parece seguirlo a todas partes.
La Reserva Federal, institución clave para la estabilidad económica, suele
operar con independencia. Pero este tipo de presiones ponen en duda ese
equilibrio.
El conflicto no es menor: decisiones sobre tasas de interés, inflación y
crecimiento están en juego.
Más allá de la confrontación, el mensaje es claro: la economía también es
terreno político.
Y cuando eso pasa, los mercados no suelen reaccionar con calma.
