*La falsa percepción de éxito en internet genera una peligrosa autoexigencia en las y los jóvenes.
*Gastritis, insomnio y hasta la deserción escolar, entre las graves consecuencias de este fenómeno.
Pachuca de Soto, Hidalgo. – La constante exposición a vidas aparentemente perfectas en internet,
combinada con la presión social de cumplir metas a edades tempranas, ha detonado un peligroso
fenómeno en la juventud: el "debeísmo". Esta distorsión cognitiva se ha convertido en una de las
principales causas de ansiedad, estrés y frustración entre la comunidad estudiantil.
Así lo advirtió Elian Antonio Pérez Pineda, experto de la Clínica de Atención Psicológica del
Instituto de Ciencias de la Salud (ICSa) de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH),
quien explicó que este padecimiento surge cuando los jóvenes sienten que "ya deberían" tener
una licenciatura, una pareja estable o un patrimonio, comparándose injustamente con
generaciones anteriores.
El psicólogo Garza señaló que esta crisis se agrava severamente por el mundo digital. “El tener con
tanta facilidad acceso a redes, a aplicaciones, a la vida de otras personas, distorsiona la realidad y
nos hace justamente pensar que ya tendríamos que tener todo esto”, destacó.
Esta carga emocional y autoexigencia irreal pasa rápidamente de la mente al cuerpo. Pérez Pineda
alertó que el "debeísmo" se manifiesta con padecimientos físicos graves como gastritis, colitis,
fuertes migrañas e insomnio prolongado.
Si la situación no se atiende, la tensión escala a un estado de agotamiento extremo conocido como
burnout. En este punto, el autoconcepto y la autoestima se merman drásticamente, provocando
aislamiento social e, incluso, llevando a muchos estudiantes a considerar la deserción escolar
como su única salida.
Para combatir esta trampa digital, el especialista subrayó que el estrés no se soluciona "trabajando
más", sino cuestionando las expectativas impuestas. Finalmente, hizo un llamado a la juventud a
priorizar su salud mental, invitándoles a buscar orientación en la Clínica de Atención Psicológica de
la UAEH, así como a practicar el autocuidado y el mindfulness para equilibrar las exigencias
académicas con un bienestar real.
