La Suprema Corte y el Consejo Coordinador Empresarial decidieron sentarse a
dialogar de manera permanente para “fortalecer la certeza jurídica” en México.
Traducido al lenguaje cotidiano: que nadie salga corriendo con sus inversiones.
Entre mercados nerviosos, empresarios inquietos y un país donde cada semana
aparece una nueva pelea política, la SCJN anunció mesas de trabajo,
seminarios y reuniones de alto nivel con el sector empresarial.
El ministro Hugo Aguilar Ortiz destacó algo que sonó casi como indirecta
política: la “inviolabilidad de la cosa juzgada”. Básicamente recordó que las
decisiones judiciales no deberían cambiarse según el humor político del día.
Del otro lado, el CCE agradeció la apertura y dejó claro que sin estabilidad
jurídica no hay inversión, y sin inversión… pues no hay milagros económicos que
aguanten.
También hablaron del impacto que tienen las decisiones judiciales en las
pequeñas empresas y consumidores, porque sí, mientras los de arriba discuten
“certeza jurídica”, los de abajo siguen viendo cómo sobrevive el negocio
familiar.
