PAG. 2 (PRIMERA)

FIGURA EMBLEMÁTICA: PABLO GÓMEZ
OPINIÓNDE: MARÍA RESENDIZ

PACHUCA, HGO., 08 DE AGOSTO DE 2025

La reforma electoral en México vuelve a colocarse en el centro del debate político, impulsada por Pablo Gómez, una figura emblemática de la izquierda mexicana, salió de la UIF, y ahora lidera el diseño de un sistema electoral y de financiamiento de partidos que promete sacudir los cimientos del poder, no va a ser producto de camarillas.

Con 78 años y una trayectoria marcada por la lucha social, desde el movimiento estudiantil de 1968 hasta su paso por la Unidad de Inteligencia Financiera, Gómez asume este reto con determinación y sin rodeos: quiere una reforma que refleje la voluntad popular y que no nazca de acuerdos entre élites. “La última palabra la tendrá la ciudadanía”, afirma, confiando en que la voz del pueblo no sea solo una frase, sino un motor real para el cambio.

La propuesta va más allá de recortes presupuestales o ajustes técnicos: se habla de eliminar el fuero constitucional, instaurar primarias abiertas, y acabar con estructuras partidistas que hoy funcionan como botines de cúpulas políticas. Sin embargo, esta ambición choca con resistencias incluso dentro de sus propios aliados, el Partido Verde y el PT, lo que anticipa un intenso debate.

La reforma electoral que México necesita es, sin duda, una reforma de Estado, capaz de transformar la representación popular y fortalecer la democracia. Pero la gran pregunta es si la mayoría política que reclama cambiar las reglas podrá construir puentes con la oposición para evitar que la polarización fracture el proceso.

En tiempos donde la desconfianza hacia los partidos y las instituciones es profunda, escuchar a la ciudadanía y garantizar transparencia es el camino para que esta reforma no se quede en una promesa más, sino que se convierta en un verdadero avance para la democracia mexicana.

En los últimos años, el debate sobre la reforma electoral en México ha cobrado gran relevancia, especialmente en lo que respecta a la figura de los diputados y senadores plurinominales, conocidos popularmente como “pluris”. La propuesta de eliminar o reducir este tipo de representación ha generado una discusión profunda sobre el sistema democrático y la pluralidad política en el país.

Los legisladores plurinominales no son elegidos directamente por mayoría en un distrito electoral, sino que acceden a su cargo a través de listas proporcionales que los partidos políticos presentan antes de cada elección. 

Este mecanismo busca garantizar que los partidos minoritarios y las diversas corrientes políticas tengan representación en el Congreso, aún si no ganan en la mayoría de los distritos electorales.

En el contexto de las recientes propuestas de reforma electoral, la eliminación o reducción de los plurinominales se presenta como una manera de reducir el gasto público en política, fortalecer la representación directa, haciendo que los legisladores sean elegidos solo por mayoría en distritos, limitar el acceso de partidos pequeños o figuras políticas sin base electoral directa al Congreso.

Aunque la reforma electoral abarca diversos temas, la eliminación de los plurinominales parece ser uno de los puntos centrales. 

Se argumenta que suprimir esta figura consolidaría la democracia directa, pero también conlleva riesgos, como la reducción de la pluralidad política y el fortalecimiento de los partidos mayoritarios.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende