Vidulfo Rosales renunció como abogado de los familiares de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa para colaborar con Hugo Aguilar, próximo presidente de la SCJN.
Rosales también se separa del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, donde trabajó por 24 años, asegurando que seguirá luchando por los derechos humanos “desde otras trincheras”.
En su carta, el abogado destacó su compromiso con los pueblos indígenas y afromexicanos, reafirmando que continuará defendiendo la justicia y la dignidad de quienes han sido marginados:
“Mi compromiso con los pueblos indígenas, con las mujeres y hombres que luchan por mejores condiciones de vida sigue incólume… tengo la capacidad de sentir las injusticias cometidas contra cualquiera y en cualquier parte”.
Rosales concluye agradeciendo las enseñanzas recibidas y asegura que su lucha por los derechos humanos continúa, aunque ahora desde un nuevo lugar:
“Fiel a esos principios continuaremos el proyecto de vida en la etapa que viene, en el lugar que las circunstancias nos coloquen”.

