La presidenta Claudia Sheinbaum y la Secretaría de Hacienda anunciaron desde
Palacio Nacional la renovación del Paquete Contra la Inflación y la Carestía
(Pacic), una estrategia que busca contener los precios de productos básicos en
medio de la presión económica global.
La nueva versión del Pacic establece una canasta de 24 productos esenciales
con un precio fijo de 910 pesos, una cifra que el gobierno presentó como un
“alivio directo” para las familias mexicanas, aunque para algunos consumidores
la cifra todavía suena más a reto que a ahorro.
¿Qué incluye la canasta?
Aunque los detalles completos se presentarán en las próximas horas, Hacienda
adelantó que se trata de alimentos de consumo cotidiano: aceite, huevo, frijol,
arroz, pan, pollo, tortillas, entre otros. La promesa es que el precio se mantenga
estable gracias a acuerdos con productores, distribuidores y tiendas de
autoservicio.
El mensaje político: estabilidad ante la inflación
Sheinbaum destacó que la renovación del Pacic demuestra que el gobierno no
está cruzado de brazos frente a la inflación, y que se sigue apostando por la
coordinación con el sector privado. “Lo que queremos es que alcance para
más”, afirmó.
Sin embargo, especialistas económicos señalan que el impacto real dependerá
de la disponibilidad en tiendas y del cumplimiento voluntario de los acuerdos,
un punto en el que anteriores versiones del Pacic han enfrentado desafíos.
¿Por qué ahora?
El anuncio llega en un momento en el que la inflación comienza a mostrar
ligeras reducciones, pero los alimentos siguen registrando aumentos sensibles.
Consolidar una canasta a precio fijo busca enviar un mensaje de estabilidad y
certidumbre, especialmente para los sectores más vulnerables.
Reacciones: entre aplausos y dudas
Consumidores celebran la idea, pero preguntan si realmente encontrarán
la canasta completa a ese precio.
Analistas aplauden el esfuerzo, aunque advierten que la inflación
estructural no se resuelve con controles voluntarios.
Opositores señalan que el gobierno intenta capitalizar políticamente una
medida de impacto limitado.
Entre expectativas y escepticismo, lo que es seguro es que los 910 pesos ya se
convirtieron en la cifra del día.

