“¡MILAGRO O LOGÍSTICA! Sheinbaum presume que las incautaciones de
fentanilo bajaron 50% en la frontera… y todos preguntan cómo”
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el país ha logrado
resultados “contundentes” en materia de combate a las drogas, tanto que
—según datos estadounidenses— las incautaciones de fentanilo en la frontera
sur de Estados Unidos se han reducido en 50%. Una cifra que sonó como música
para algunos… y como alarma incompleta para otros.
Durante su declaración, Sheinbaum explicó que estos resultados no cayeron del
cielo, sino que responden a una estrategia de seguridad enfocada en
inteligencia, coordinación y decomisos más eficientes dentro del territorio
mexicano. Según su postura, si en Estados Unidos están agarrando menos
fentanilo, es porque México está cortando el flujo antes de que cruce. Su
narrativa: menos droga llegando, más control acá.
El anuncio, como era de esperarse, generó reacciones de todos los sabores.
Para algunos, la reducción es un triunfo que habría que poner en un
espectacular gigante en Reforma. Para otros, la cifra abre la pregunta
incómoda: ¿menos incautaciones significa menos tráfico… o simplemente que
pasa de formas que no se detectan? Porque las estadísticas siempre tienen
truco, y más cuando se atraviesa la frontera más política del mundo.
Sheinbaum insistió en que la cooperación bilateral con Estados Unidos es fuerte
y que ambos países están trabajando, ahora sí, “con plena coordinación”. Un
mensaje muy conveniente para calmar tensiones históricas, especialmente
cuando el fentanilo se ha convertido en el villano global favorito de los
discursos políticos norteamericanos.
Simpatizantes de la presidenta celebran que México esté siendo reconocido
como actor clave en el combate a esta droga sintética que ha provocado una
crisis sanitaria en Estados Unidos. Críticos, en cambio, advierten que no se
puede cantar victoria tan rápido: el tráfico muta, cambia rutas, se adapta… y
siempre busca la manera de sobrevivir.
Lo cierto es que Sheinbaum aprovechó el dato para reforzar la narrativa de que
su gobierno está logrando lo que otros no pudieron: orden, control y una
estrategia basada en inteligencia más que en “balazos”. Una frase que, por
cierto, revivió viejos debates sobre las políticas de seguridad en México.
Por ahora, queda el dato: 50% menos de fentanilo incautado. Y el eterno dilema
público: ¿milagro, éxito… o estadística tramposa?

