Con tono firme y sin matices, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
defendió su gestión económica y migratoria durante su discurso del Estado de
la Unión este 24 de febrero de 2026, marcando oficialmente el arranque político
de su segundo mandato (2025-2029).
El mensaje fue claro: “Estados Unidos es más respetado que nunca”.
Ante el Congreso, Trump aseguró que el país vive una “transformación
histórica”, destacando lo que describió como la frontera “más segura del
mundo” y una baja en los índices de homicidios. La seguridad fue el eje central
de su intervención, acompañada de cifras sobre reducción de cruces irregulares
y fortalecimiento de controles migratorios.
Pero uno de los momentos más llamativos llegó cuando el mandatario se
atribuyó el mérito por la muerte del narcotraficante mexicano conocido como
“El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. Según Trump, su
política de presión y cooperación internacional fue determinante en la caída del
capo.
La mención directa a México no pasó desapercibida. El presidente también
afirmó que la producción y tráfico de drogas hacia territorio estadounidense ha
disminuido, vinculando estos resultados a su estrategia de seguridad fronteriza
y combate al crimen organizado.
En materia económica, destacó la baja de precios y estabilidad en algunos
indicadores clave, contrastando su administración con la anterior. El discurso,
cargado de aplausos de su bancada y críticas silenciosas de la oposición,
reflejó la polarización que sigue marcando la política estadounidense.
El Estado de la Unión no fue solo un informe; fue una declaración de rumbo.
Trump dejó claro que su segundo mandato continuará con políticas estrictas en
inmigración y comercio, apostando por una narrativa de orden y fortaleza
nacional.
En Washington, el tono ya está definido. Y el mensaje fue directo: seguridad
primero.

