La remodelación del Estadio Azteca, uno de los recintos más emblemáticos del
futbol mundial, no habría dejado del todo satisfecho a Emilio Azcárraga.
De acuerdo con el periodista Rubén Rodríguez, el empresario mostró molestia
tras revisar los avances del proyecto.
Y no es para menos. Con el Mundial 2026 en el horizonte, cada detalle cuenta.
Porque no se trata solo de renovar un estadio, sino de cumplir con estándares
internacionales… y expectativas bastante altas.
El problema es que en proyectos de esta magnitud, los errores —aunque sean
pequeños— se notan.
Y cuando quien revisa es uno de los empresarios más influyentes del país, la
exigencia sube todavía más.
La situación refleja algo claro: en el futbol moderno, la infraestructura es tan
importante como el espectáculo en la cancha.
Y en este caso, el margen de error es prácticamente inexistente.

Porelnuevograficodehidalgo

El Nuevo Gráfico de Hidalgo El Periodismo es una ventana hacia la historia, donde cada día se aprende