*Los incentivos económicos, la búsqueda de estatus social y el aislamiento familiar aumentan la vulnerabilidad de
menores frente a los grupos delictivos
Pachuca de Soto, Hidalgo. – El reclutamiento de niñas, niños y adolescentes en México ha migrado
hacia el ámbito digital, utilizando ofertas de trabajo falsas y fines propagandísticos en redes
sociales como TikTok o en plataformas de videojuegos en línea, donde los reclutadores buscan
ganarse la confianza de las y los menores para involucrarlos en actividades delictivas.
Irán Guerrero Andrade, profesor investigador del Área Académica de Derecho y Jurisprudencia en
la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), explicó que factores como los incentivos
económicos, la búsqueda de estatus social y el aislamiento o la fragmentación familiar aumentan
la probabilidad de que la niñez se vincule con estructuras criminales.
El docente del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades (ICSHu) destacó que muchas infancias
crecen en contextos con recursos limitados y escasas oportunidades educativas, laborales y
familiares, lo que dificulta construir un proyecto de vida distinto. Por ello, ven en el crimen
organizado una alternativa, asumiendo roles como “halcones”, sicarios u otras funciones dentro
de estas estructuras.
Una vez dentro, enfrentan graves vulneraciones a sus derechos humanos, al exponerse a
presenciar o ejecutar actos violentos y crueles, como mutilaciones o homicidios, que ponen en
riesgo tanto su integridad física como psicológica.
Desde una perspectiva garantista, el investigador Garza señaló que este reclutamiento siempre
debe considerarse forzado, incluso cuando parezca haber una participación “voluntaria”, ya que
toda persona menor de 18 años carece de plena capacidad jurídica y de las condiciones para
tomar decisiones completamente informadas, por lo que requiere la protección máxima del
Estado.
Para combatir este fenómeno, indicó que resulta fundamental un trabajo coordinado entre los
tres niveles de gobierno, enfocado en generar oportunidades educativas y sociales que reduzcan la
vulnerabilidad de los menores frente a los grupos delictivos.
