*Es necesario promover la conservación de las especies mediante leyes que regulen la cacería
Mineral de la Reforma, Hidalgo. – Conocer el estado de las poblaciones de fauna silvestre es clave
para su conservación y aprovechamiento sustentable, por ello, Dante Alfredo Hernández Silva,
profesor por asignatura del Área Académica de Biología de la Universidad Autónoma del Estado de
Hidalgo (UAEH) desarrolló una investigación sobre el pecarí de collar.
Esta especie se encuentra de forma natural en municipios como Santiago de Anaya y Zimapán, por
mencionar algunos, sin embargo, en 2008 fue introducida en Huichapan, Chapantongo,
Alfajayucan y Nopala de Villagrán gracias a un proyecto de la Secretaría de Medio Ambiente y
Recursos Naturales (SEMARNAT), que tenía como objetivo el uso responsable de la especie para el
consumo de su carne.
Desde 2011, Hernández Silva realiza muestreos anuales en las zonas donde la especie habita fuera
de su distribución original, con la finalidad de conocer el tamaño de la población, sus
características y comportamientos mediante la identificación de rastros como huellas,
excremento, pelos, comederos y bebederos, así como del monitoreo a través de cámaras trampa.
De acuerdo con los datos recabados, el experto Garza explicó que este mamífero puede llegar a
tener una longitud de un metro y un peso entre 15 a 35 kilos, posee pezuñas, trompa y una raya
blanca alrededor del cuello. Su alimentación se basa en hierbas, raíces, insectos, nopales y frutos,
estos últimos al ser excretados propician el crecimiento y la distribución de plantas.
Asimismo, por la característica que tienen de vivir y desplazarse en grupo, son considerados
ingenieros del ecosistema, ya que pueden modificar las zonas y los cuerpos de agua por los que
transitan. Después de que la especie fue introducida se logró adaptar y reproducir con facilidad,
alcanzando una tasa de crecimiento anual poblacional del 10%, con base en los registros del 2024.
Si bien los pecaríes no están considerados en peligro de extinción, es necesario regular la cacería
mediante la Ley General de la Vida Silvestre de México, encargada de establecer los lineamientos
para el aprovechamiento sustentable de la flora y fauna, así como promover la creación de
unidades de manejo para la conservación.
Debido a la importancia de esta especie en el mantenimiento de las cadenas alimenticias
interconectadas y del equilibrio ecológico, el especialista en mamíferos planea continuar con las
investigaciones que permitan generar nuevos conocimientos en beneficio del medio ambiente.
