Lo que durante años fue orgullo universitario, ahora también será escenario
internacional.
Las instalaciones de la UNAM serán utilizadas por varias selecciones
nacionales como centros de entrenamiento, de cara a futuras competencias. Sí,
la máxima casa de estudios ahora también jugará en la liga global del deporte.
El anuncio, confirmado por Luis Raúl González, presidente del Club
Universitario, posiciona a la universidad como un punto estratégico dentro del
mapa deportivo internacional.
No es casualidad. Infraestructura, historia y ubicación convierten a la UNAM en
un espacio atractivo para equipos que buscan preparación de alto nivel.
Pero más allá del orgullo, también surge la pregunta inevitable: ¿esto beneficia
realmente a la comunidad universitaria o es solo un escaparate más?
Porque abrir las puertas al mundo suena bien… siempre y cuando no se olviden
quienes ya están dentro.
Por ahora, lo cierto es que los campos universitarios verán algo más que
partidos estudiantiles.
Verán selecciones. Verán élite.
Y eso, guste o no, cambia el juego.
