¡Del Palacio al banquillo! Vinculan a proceso al exgobernador de Colima por
presunta corrupción
La política de Colima acaba de entrar en una de sus etapas más tensas y
escandalosas de los últimos años. Este miércoles 6 de mayo de 2026, un juez
vinculó a proceso al exgobernador José Ignacio Peralta Sánchez y al
exsecretario de Planeación y Finanzas, Carlos Noriega García, por presuntos
delitos relacionados con corrupción y manejo indebido de recursos públicos.
La resolución fue confirmada por la Fiscalía Especializada en Combate a la
Corrupción del Estado de Colima tras una audiencia celebrada ante un juez de
control. De acuerdo con las autoridades, ambos exfuncionarios enfrentan
acusaciones por peculado y uso indebido de atribuciones y facultades.
Aunque legalmente la vinculación a proceso no significa culpabilidad, el golpe
político es enorme. Por primera vez en años recientes, un exmandatario
colimense enfrenta una investigación judicial de este tamaño por presuntas
irregularidades financieras durante su administración.
La fiscal anticorrupción Esperanza Ramírez Vela aseguró que existen elementos
suficientes para continuar la investigación. Mientras tanto, el juez otorgó cinco
meses para la etapa complementaria del proceso, periodo en el que tanto la
Fiscalía como las defensas deberán presentar pruebas y argumentos.
José Ignacio Peralta reaccionó horas después asegurando que demostrará
legalmente que actuó conforme a derecho. El exgobernador afirmó que
presentará evidencia técnica y jurídica para defenderse.
Sin embargo, el caso revive viejos reclamos sobre cómo terminó la
administración estatal entre 2016 y 2021. Durante ese periodo hubo constantes
denuncias sobre problemas financieros, falta de liquidez, adeudos y supuestas
irregularidades presupuestales.
Hasta ahora la Fiscalía no ha revelado públicamente el monto exacto del
posible daño patrimonial ni todos los detalles de la carpeta de investigación.
Aun así, el tema ya encendió el debate político en Colima y también en redes
sociales, donde muchos usuarios cuestionan por qué las investigaciones contra
exgobernadores casi siempre avanzan años después de dejar el poder.
El proceso apenas comienza y podría prolongarse durante meses o incluso años
debido a posibles amparos y apelaciones.
Mientras tanto, en Colima muchos se hacen la misma pregunta: ¿ahora sí habrá
consecuencias reales o todo terminará en discurso político?

