A pesar de enfrentar cargos graves relacionados con el narcotráfico, Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa, no será sentenciado a la pena de muerte en Estados Unidos, de acuerdo con un documento oficial

presentado ante la Corte del Distrito Este de Nueva York.

La fiscalía estadounidense informó el 5 de agosto que decidió no solicitar la pena máxima contra Zambada García, quien se encuentra bajo custodia desdemel 25 de julio de 2024, fecha en que fue trasladado en un avión privado junto a Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”.

El documento, dirigido al juez Brian M. Cogan, señala que la decisión fue autorizada por la Fiscalía General de EE.UU., y notificada tanto al tribunal como a la defensa legal de Zambada. El caso está siendo llevado por el fiscal Joseph Nocella Jr. y un equipo de fiscales federales. 

Su abogado, Frank Pérez, aseguró que “El Mayo” temía recibir la pena capital por los múltiples delitos que se le imputan. Sin embargo, la negativa a solicitarla sugiere que las negociaciones para que Zambada se declare culpable están avanzadas.

Especialistas consideran que esta decisión podría estar vinculada a un acuerdo de cooperación con el gobierno estadounidense, posiblemente a cambio de información clave sobre las operaciones del narcotráfico entre México y EE.UU.,  que incluiría a narcopolíticos y redes criminales binacionales.

Zambada enfrenta 17 cargos, entre ellos:

 Tráfico de cocaína, fentanilo, metanfetamina, marihuana y heroína
 Uso de armas de fuego
 Lavado de dinero
 Crimen organizado

De esos cargos, al menos dos podrían haber ameritado la pena de muerte, especialmente los relacionados con el tráfico de fentanilo.

El propio Zambada, a través de su defensa, ha declarado estar dispuesto a aceptar su culpabilidad si se le garantizaba no recibir la pena de muerte.

Incluso ha afirmado que fue secuestrado por “El Chapo” Guzmán para ser entregado a las autoridades de EE.UU.

La fiscalía también informó que Rafael Caro Quintero, fundador del extinto Cártel de Guadalajara, tampoco enfrentará la pena de muerte. Está acusado del asesinato del agente de la DEA, “Kiki” Camarena, en 1985.

Esta decisión ocurre en paralelo a otros acuerdos judiciales recientes. El pasado 12 de julio, Ovidio Guzmán López, hijo de “El Chapo”, se declaró culpable de cuatro cargos por narcotráfico ante una corte en Chicago. 

Se presume que dicho acuerdo incluyó colaboración con las autoridades, situación que podría repetirse con Zambada.

El proceso contra “El Mayo” continúa bajo estricta vigilancia judicial en Estados Unidos, mientras expertos señalan que este giro legal marca un nuevo capítulo en la estrategia de cooperación entre capos mexicanos y el gobierno estadounidense.

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